Propiedades de las avellanas, nuez, castaña y bebidas

La avellana es sabrosísima, tiene un alto poder calórico, contiene ácidos grasos saturados en forma de ácido palmítico, mirístico y otros insaturados como ácido oleico y linoleico, así como pro­teínas, celulosa, sales minerales y vitaminas. Se come sola, como fruto seco, en postres o como ingrediente del chocolate.

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Nuez

Se trata de una fruta excelente, como postre, que se emplea también en repostería. En ocasiones se mezcla con chocolate para preparar tabletas extrafinas. Tiene un enorme valor nutritivo y energético, comparable al de los quesos grasos.

Propiedades de las avellanas, nuez, castaña y bebidas

Propiedades del Ácido glutámico y las grasas 

Castaña

Se trata de una fruta típicamente invernal (castañas asadas o hervidas); hay tam bién castañas secas, de consumo limitado. La pulpa es valiosa; una delgada película marrón guar­da celosamente el fruto harinoso de color rosa. El aporte energético calórico de la castaña es notable, sobre todo, los azucares solubles son utilizados rápidamente, por el organismo. Al contrario de lo que comúnmente se cree, la pulpa de la castaña es digerible incluso para estómagos delicados. Excepcionalmente, alguno puede notar ardores de estómago (pirosis gástrica). Recordemos que un gran dietologo alemán Heupke, ha reseñado todos los aspectos dietéticos de la castaña, que sale airosamente de este detallado estudios.

Es importante el modo en que come la castaña cocida es más digerible que asada, pero su excepción al poder nutritivo no logra perderse ni aun en las castañas confitadas (marrons glacés). En resumen, la castaña es un fruto formado principalmente por almidones, óptimos azúcares, de inmediata utilización por el organismo. Dado que uno y otros representan los dos tercios del com ponente comestible de su pulpa, es eviden ­ te que se puede proponer como integrante de la dieta infantil o deportiva, en las que se necesita azúcar rápido para producir energía física.

Las Bebidas

Todos quien más quien menos, acompañamos las comidas con bebidas de distinta clase, que puede ser el agua corriente o mineral, soda, vino, la cerveza, las gaseosas, hasta el whisky y el aguardiente; por último el café o té. Si hipotéticamente hiciésemos la ficha fisico quimica analitica de un ser humano, encontrariamos que esta formado esencialmente por agua simple, al menos 2/3 del peso total. El resto son células, sales minerales, calcio , fósforo y “pulpa” (proteínas). Todos nosotros, en suma, vivimos permanente­mente en remojo.

No es siempre la mism a agua la que impregna las carnes, por el simple hecho de que el agua huye del cuerpo continuamente, en forma de ese sudor que, con el calor, nos pega la ropa mientras, paralelamente, se elimina agua con la diuresis, la excreción de orina. Esta pérdida de agua, por razones biofisiológicas, es directamente proporcional al ejercicio físico que realizamos; si nos im pusiéramos teórica­mente una inmovilidad de estatua, perderíamos bastante menos agua.

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Propiedades de la mantequilla 

Estos dos tercios de agua que impregnan células y tejidos, tienen que ser siempre constantes. Debe reponerse tanta agua como la pérdida. Lógicamente, bebiendo. En condiciones normales, el organismo pierde cerca de 2,5 litros de agua al día; 1,5 por la orina, y el resto por la epidermis, el in­testino y los pulmones. La piel está salpicada de numerosísimas glándulas sudoríparas (quien se ha tomado la molestia de contarlas, calcula unos cinco millones de ellas), particular­mente concentradas en el rostro, la planta de los pies, las manos y la espalda .

Si colocamos juntas en fila india estas glándulas, formaríamos una “hilera de sudor” de unos 4 km. Esta premisa es indispensable para comprender la importancia del agua en el cuerpo. Una persona sedienta puede estar sin beber durante 50 ó 70 horas, como máximo. Existen dos tipos de sed, una fisiológica y otra psicológica. Esta segunda se satisface con líquidos que además tienen una carga psicológico afectiva que la costumbre hace agradables al paladar.

Una cosa es hablar de sed genérica de agua, saciable con un vaso de agua del grifo, y otra es “aficionarse” a un tipo determinado de bebida. Un cuerpo humano, privado por com pleto de agua, como el de los extraviados en el desierto, se enfrenta a una serie de trastornos que se desarrollan más o menos así: quema­zón en la boca (sed local) por deshidratación del paladar, agitación nerviosa, ansiedad extrema, debilidad, sufrimiento general y “deseosos” (desecación del organismo); sucesivamente delirio terminal y coma hasta llegar a la muerte esta se ­produce cuando el organismo sufre pérdidas de agua iguales a 1/5 del peso corporal.

Propiedades de las avellanas, nuez, castaña y bebidas

Los aceites alimenticios

El origen del estímulo para beber -de la sed- es complejo. No es tan sólo la sequedad de la boca, la reducción de la secreción salivar o algo que sucede únicamente en la boca.

Estas manifestaciones son válidas para la “sed local” que se puede calmar mojando simplemente los labios y haciendo unas gárgaras como los boxeadores y futbolistas en el momento de la competición . Pero la sed es un fenómeno muy complejo, esencialmente de sufrimiento a escala nerviosa.

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Propiedades de la margarina

Existe un “centro nervioso de la sed” . Y por eso es fácil deducir que la sed nace en el cerebro. Hoy día son poquísimos las personas que beben tan sólo agua. Gracias a la abundancia de bebidas industrializadas, el agua sirve más para lavarse que pa­ra beber.

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