Propiedades del Galio Amarillo y Genciana Amarilla

Propiedades del Galio Amarillo y Genciana Amarilla

Propiedades del Galio Amarillo

En general, se anuncia haciéndose preceder de un fuerte olor a miel, tan fuerte que es francamente desagradable. El simpático galio, llamado también “cuajaleche”, perfuma las regiones montañosas, marítimas y los terrenos herbosos. Florece en verano, y es en este momento cuando se cogen sus puntas floridas. Las flores, numerosísimas, forman un panículo oblongo muy denso.

Las hojas filiformes, brillantes, verde oscuro, en grupos de 8 ó 12, reunidas en torno a un mismo punto del tallo, parecen constituir auténticos tentáculos.  La medicina en la Antigüedad, explotaba las propiedades del “cuajaleche” para combatir la epilepsia y el “baile de San Vito”. En 1588, los científicos lo recomendaban en el tratamiento de la tiña de los niños.

En Inglaterra, todavía hoy, se utiliza en la fabricación del queso de Chester. La raíz de esta planta sirve para teñir la lana en rojo, mientras que sus cimas floridas, tratadas con alumbre, dan a esta misma lana un tono anaranjado.

Propiedades del Galio Amarillo y Genciana Amarilla

Lo que no sabías de la Genciana Amarilla

Llamada también gran genciana, esta planta es vivaz y crece abundantemente en los valles de los Apeninos y de los Alpes. Tiene un aspecto curioso y es fácil de reconocer por su tallo, que es alto y robusto; por sus hojas, que son grandes, ovales y enfrentadas; por sus flores, que son de un bonito color amarillo y están provistas de un largo pedúnculo de 5 ó 9 pétalos, algunas veces 6.

La genciana es una planta que vive muchísimo tiempo, a veces hasta cincuenta años; tiene una infancia larga, una juventud prolongada y una madurez difícil: en resumen, una vida muy atormentada. Sobre ella se ha escrito: “Debido a que el crecimiento de esta planta es muy lento y a que con frecuencia es arrancada antes de la floración, acaba por desaparecer de su hábitat natural.”

Alguien ha lanzado el grito de alarma: ¡dejad vivir a las gencianas! En efecto, la desaparición de esta planta significa la de ciertos principios activos ampliamente utilizados.

Se emplean sus rizomas y sus raíces, que tienen un sabor muy amargo, y se recogen en primavera y a finales de verano de las plantas que tengan dos años. Una vez cogidas, hay que limpiar las raíces sin lavarlas; luego se cortan en pedazos y se ponen a secar.

¿Lo sabíais?

  • Antaño, en los Alpes se ponía la genciana a macerar en vinagre, ya que, según se decía, combatía victoriosamente todas las enfermedades contagiosas.
  • Se decía también otra cosa: que bastaba masticar todos los días un trozo de genciana para gozar de una larga vida y de una robusta vejez. Se dice que fue el buen rey Gentius de Iliria quien la dio a conocer a su pueblo.

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