Propiedades y beneficios de la Graciola

Propiedades y beneficios de la Graciola

La Excepcional Graciola

Nos encontramos ante un enigma terapéutico: la graciola nos libera de nuestros sufrimientos, pero ¿cómo? ¿Haciéndonos vivir o haciéndonos morir?

La graciola, o “hierba de los milagros y de la muerte”, así llamada por las cualidades excepcionales de que siempre ha estado provista, tiene como auténtico nombre botánico el de Gratia Dei: de ahí la derivación de Gratiola officinalis.

La hierba en cuestión vive en Europa central y meridional, en Asia occidental y en el sur de Norteamérica. Al no figurar en ninguna de las obras botánicas de la Antigüedad.

LLegamos a la conclusión de que fue descubierta después del Renacimiento. Ya que aparece citada por vez primera en 1536, en el Herbolario volgare, impreso en Venecia y traducido del latín. Se trata de una planta herbácea persistente, provista de una raíz horizontal reptante y de un tallo rígido, fistuloso, de 2 a 6 cms. de altura.

La flor es axilar, solitaria; la corola, de un blanco rosado. El limbo de esta última es casi bilabiado, con el lóbulo superior más ancho.

Para aquellos que quieran saber más de ella, diremos que la flor está provista de 4 estambres insertos en el tubo de la corola. Que el fruto es una cápsula cuya base es persistente en el estilo; que los granos son rugosos, minúsculos.

Más vale saber inmediatamente que la graciola tiene un sabor amargo. Que puede purgar violentamente y provocar la evacuación de la bilis y de las mucosidades en un tiempo récord. Machacada y colocada sobre las heridas las hace curar muy rápidamente.

En los siglos XVI y XVII fue empleada como medicamento, dando lugar a resultados sorprendentes y muertes no menos sorprendentes. A comienzos del siglo XIX. Este “remedio” fue estimado “heroico” y por consiguiente abandonado por la terapéutica en razón de los graves riesgos que su uso podía entrañar.

Echada por la puerta, la graciola entró en la farmacia por la ventana. Estamos a mediados del siglo XIX cuando Cazin la rehabilita.

Propiedades y beneficios de la Graciola

¿Qué contiene, pues, esta planta herbácea tan discutida?

Además de tanino, ácido málico, sales de potasio y de calcio; además de pectina, una resina de color marrón y un aceite graso; se ha podido aislar. En los extractos de esta planta, una sustancia de color blanco, amarga, casi insoluble en agua fría y que ha sido llamada graciolina.

La graciolina es una sustancia extraña: en el hombre sano produce curiosas alteraciones de la visión, provocando en particular la visión en verde.

Empleada en lavados, puede conducir a la ninfomanía. Parece ser que la graciolina también es causa de graves irritaciones gastrointestinales. Finalmente, los riñones, el corazón y los pulmones no la soportan.

Hemos pasado revista a todo lo malo que se decía de ella, pero antes de Cazin. Este autor señala haber utilizado la graciola en algunos casos de hidropesía, unas veces como infusión acuosa, otras en infusión, en el vino, de raíces y de hojas, con resultados sorprendentes.

Cazin dice, además, haber visto a charlatanes utilizar en fuertes dosis, y con éxito, la graciola contra la hidropesía en enfermos que habían sido racionalmente tratados, pero en vano, con otros medicamentos.

Un siglo después, otro médico, Hanin, declarará haber conocido a un herbolario parisiense que prescribía esta misma hierba para la misma enfermedad, siempre con éxito.

La polémica todavía dura. Por nuestra parte, añadiremos que esta planta está muy difundida en los lugares húmedos.

El problema que plantea su empleo terapéutico permanece sin solución. En el curso de estos últimos años, la graciola ha sido utilizada para el tratamiento de gravísimas enfermedades, de las cuales ha logrado triunfar.

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