Remedios Caseros para los Abscesos

Remedios Caseros para los Abscesos

Los Abscesos, Causas y como tratarlos

Un absceso consiste en un foco supurante en medio de una inflamación considerable. Este tipo de úlcera supurante puede aparecer en cualquier parte del cuerpo a causa de una infección. El cuerpo intenta defenderse del agente patógeno que ha penetrado y para ello produce sustancias que provocan la descomposición del tejido corporal.

calendula

Medicina Alternativa para los Abscesos

 

Remeda Casero 1: Ungüento de caléndula

El ungüento de caléndula, que se aplicara sobre la piel antes de colocar la cataplasma de amargo sueco, se prepara de la siguiente manera. En una sartén se calientan 250 g de manteca de cerdo pura.

Después se agregan dos puñados de caléndula (hojas, flores y tallos). Se deja espumar todo una vez, se remueve bien y se retira la sartén del fuego. Se tapa y se deja enfriar durante toda la noche.

Al día siguiente se vuelve a calentar ligeramente, se pasa su contenido por un paño limpio y se exprimen las hojas, las flores y los tallos. El ungüento resultante se guarda en recipientes herméticos listo para ser usado.

Remedio Alternativo 2: Ursina falsa

Las hojas de ursina falsa recién cogidas se lavan y se machacan con un rodillo sobre una tabla. La pasta de hojas frescas resultante se aplica sobre la zona afectada y se protege con un paño caliente.

Por supuesto, también se pueden hacer cataplasmas con hojas enteras previamente lavadas.

ursina

Remedio Económico 3: Cataplasma de equiseto menor

Sobre una olla de agua hirviendo se coloca un colador con un puado de equiseto menor, de modo que el vapor que sube lo caliente.

A continuación, el contenido del colador se pasa a un paño limpio, que se coloca sobre la herida. La cataplasma de equiseto menor tiene que actuar varias horas o durante toda la noche.

Remedios Populares 4: Amargo sueco

Se humedece el absceso varias veces al día impregnando una gasa con amargo sueco sin diluir.

Remedio de la Abuela 5: Tomillo

Beba infusiones de tomillo o trébol violeta tres veces al día durante los ataques. Puede frotarse también con una gasa empapada en una infusión de tomillo.

 

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