Remedios Caseros para Las Hemorroides

Remedios caseros para Las Hemorroides

Remedios Naturales para Las Hemorroides

Debería resultar inútil explicar lo que son las hemorroides. Digamos que son varices de las venas hemorroidales, situadas en el interior y el exterior del ano. Por lo tanto existen hemorroides internas y hemorroides externas. En todos los casos, se trata de pequeñas ampollas. Las hemorroides internas están situadas en la parte inferior del recto, y sólo pueden descubrirse por medio de la rectoscopía.

¿Cuáles son los factores que favorecen su aparición? He aquí la lista: vida sedentaria, artritismo, abuso de lo que se ha dado en llamar los placeres de la mesa, estreñimiento, secuelas de enfermedades del recto, compresión de las venas hemorroidales, sobre todo en el curso del embarazo.

Además, parecería que hasta las enfermedades del corazón o del hígado tienen una cierta influencia en la existencia de esta afección. Los síntomas todos los conocemos: dolores que tienen entre otras características la del mal gusto de intensificarse cuando nos sentamos. Y también, un desafortunado picor acompañado por una necesidad irreprimible de rascarse.

Nadie se muere a causa de las hemorroides, pero se sufre considerablemente. Dejando de lado el dolor, piensen en la molestia que origina un picor que no puede aliviarse con facilidad. SaintSimon, en sus Memorias al vitriolo, nos dice que bajo la Regencia, y más tarde, se llevaron a cabo buen número de actos desconsiderados, a causa de los picores hemorroidales de los príncipes, duques, altos funcionarios de Francia, grandes señores, grandes cortesanas, etc.

gordolobo
 

 

Fitoterapia util para las Hemorroides

Comencemos por el tomate: hervido en un poco de materia grasa, puede ser de gran utilidad. Se presenta en forma de ungüento. Cocer muy lentamente los tomates en un poco de grasa de cerdo; luego, cuando casi todo el líquido se haya evaporado, añadir algunos tomates más, frescos, y dejarlos cocer hasta que la evaporación del líquido sea total. Filtrar y aplicar repetidas veces durante el día, en la parte dolorida, el ungüento así obtenido.

También existe una cataplasma de cebollas frescas: machacarlas y luego añadir un poco de mantequilla. Aplicar.

Puede aplicarse una infusión de aquileamilenrama: en medio litro de agua, echar 50 gramos de hojas y flores de aquilea seca; filtrar, dejar enfriar. Puede consumirse todo el brebaje en el curso de las 24 horas. Este tratamiento debe seguirse, preferentemente, durante varios días, hasta que la enfermedad haya desaparecido.

Falta en nuestra lista la habitual decocción de hojas de gordolobo verbasco: coger unos 10 gramos, hervir en medio litro de agua, añadir dos gramos de hojas de arraclán, unos 2 gramos de flores de malva; filtrar y dejar enfriar. Dos tazas diarias bastan. No cesar el tratamiento antes de que desaparezcan las hemorroides.

Con el gordolobo o verbasco pueden hacer también una decocción (de flores), que se empleará para lavativas.

Por último contamos con un jarabe de puntas de ortiga. Helo aquí: lavar cuidadosamente 2 kilos de hojas tiernas y verdes, sacarles bien al aire. Cuando estén secas, ponerlas en una cacerola, sin agua, y cocerlas durante un minuto, mezclar y dejar enfriar. Disponer sobre un paño y aplastar bien. Se obtiene una especie de jugo que se recogerá en un cuenco y al que se le añadirá miel.

¿En qué proporciones? Más o menos la misma cantidad que de jugo de ortiga. Pero no han terminado: mezclar y verter todo en un cuenco pequeño. Conservar en un lugar fresco, sin tocarlo durante dos días. Entonces el jarabe estará listo. Se tomarán tres cucharaditas diarias.

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