Dietas efectivas para dejar de estar obeso

Existen en el mercado alimentario y farmacéutico una serie de dietas llamadas líquidas, que se caracterizan por contener básicamente proteínas de alto valor biológico procedentes del huevo o de la leche (Howard, 1978), pequeñas proporciones de carbohidratos y suplementos vitamínicos y minerales.

Estas dietas, que contienen siempre menos de 500 calorías por día, han demostrado ser peligrosas para la vida cuando no se siguen estrictamente las recomendaciones siguientes:

a) todo sujeto obeso debe ser sometido a un chequeo clínico-biológico antes de iniciar el tratamiento con dichas dietas; b) deben proporcionar un aporte proteico mínimo de 50 g/día; y c) la duración máxima del tratamiento dietético ha de ser de 3 semanas (Wadden, 1983).

Las dietas son muy importantes para perder peso

Tras dos o más meses de dieta normal

Pueden iniciarse nuevos períodos de tratamiento con dietas líquidas. Según Apfelbaum (Apfelbaum, 1986), la pérdida ponderal media con estas dietas es de unos siete kg en 3 semanas.

Régimen de ayuno absoluto. Como su nombre indica, consiste en no ingerir alimento alguno. Se suministra únicamente agua a voluntad, vitaminas y electrólitos en proporciones adecuadas. A partir del segundo o tercer día de ayuno la sensación de hambre desaparece o disminuye notablemente.

La resistencia al ayuno depende mucho de la cantidad de reserva adiposa de que se disponga, pero no solamente de ello, ya que la mayoría de muertes que se producen tras períodos de ayuno prolongado sobrevienen cuando el paciente conserva aún panículo adiposo; y parecen obedecer a la deficiencia de determinados sustratos (aminoácidos, vitaminas o minerales) indispensables para el correcto funcionamiento metabólico de las células (Grande, 1984).

Lo mejor para perder peso es una dieta restrictiva en grasas

Régimen de ayuno con suplementos

También denominado dieta faniis, consiste en administrar diariamente alrededor de 40 g de proteínas (caseína, oroalbúmina) junto con 20 o 30 g de carbohidratos.

Este tipo de dietas que no superan habitualmente las 300 calorías por día tienen la ventaja de mantener los efectos anorexígenos del ayuno y, al mismo tiempo, disminuir la tendencia a la cetosis, hiperuricemia y balance nitrogenado negativo, que produce el ayuno absoluto (Genuth, 1979).

Fibra dietética

Los alimentos naturales ricos en fibra, o enriquecidos artificialmente tienen cada vez más interés en el tratamiento dietético de la obesidad. Recibe el nombre de fibra aquella parte de los vegetales que no es atacable por los enzimas digestivos humanos e incluye polisacáridos, sustancias pécticas, celulosa y lignina.

La dosis diaria óptima de fibra sería de 50 g o más (Romeo, 1987). Parece ser que los alimentos ricos en fibra producen una mayor sensación de saciedad que los que no la contienen (Blundell, 1986) y aumentan el tránsito intestinal, corrigiendo el problema del estreñimiento, tan frecuente durante los regímenes hipocaló- ricos (Rigaud, 1985), y en resumen colaboran en la pérdida ponderal producida por el tratamiento dietético.

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