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Dieta Dupont del doctor Alfred W. Pennington

La dieta Dupont a trav√©s de los a√Īos ha ido recibiendo multitud de nombres. En la d√©cada de 1950 fue revivida e intensamente promocionada por el doctor Alfred W. Pennington, director m√©dico de la compa√Ī√≠a Dupont, y en consecuencia fue conocida indistintamente como la dieta Pennington o dieta Dupont.

dieta Dupont

El zumo de uva, indispensable en la dieta Dupont

A menudo recibe tambi√©n el nombre de dieta Mayo, lo que ha obligado a la Cl√≠nica Mayo a distanciarse p√ļblicamente y a negar la paternidad de tal dieta en m√ļltiples oportunidades.

Uno de los elementos que se repiten en este tipo de dietas es el exceso de zumo de uva, considerado como agente catabólico o catalizador de la absorción metabólica de otros alimentos.

Por desgracia, el zumo de uva no tiene tales propiedades. Como advierte Jean Mayer, ‚Äúel zumo de uva contiene, en efecto, el √°cido n√≠trico necesario para la descomposici√≥n de los alimentos en part√≠culas absorbibles, pero ninguna persona presenta una carencia excesiva de tal √°cido c√≠trico‚ÄĚ.

Sin embargo, a pesar de todo esta dieta ‚ÄĒas√≠ como el mito de su origen en la mundialmente famosa Cl√≠nica Mayo‚ÄĒ resiste curiosamente a todos los esfuerzos oficiales por aclarar lo que de verdadero tiene, y en una reciente encuesta se encontraron cincuenta y una versiones distintas de la dieta ‚ÄúMayo‚ÄĚ de zumo de uvas y huevo.

Dos son los principales atractivos que presenta esta dieta, lleve el nombre que lleve. En todas sus variadas manifestaciones se trata de un tipo de comida desequilibrado desde el punto de vista de la nutrición, y falto de suficientes hidratos de carbono para las funciones normales del cuerpo, pero en todas sus formas posibles da un resultado a corto plazo, al menos durante un tiempo.

Lo más importante es que realmente funciona y que sus efectos se notan en seguida, evitando así el tedio y la monotonía de los efectos secundarios inevitables de todo programa de pérdida de peso a largo plazo y mantenido bajo supervisión médica.

No ha existido nunca otra dieta, equilibrada o no, controlada m√©dicamente o no, que haya obtenido unos resultados tan inmediatos y tangibles, pues durante m√°s de un siglo no ha habido discusi√≥n de ning√ļn tipo respecto al √©xito de la misma.

Al parecer, no ha revestido la menor importancia que estos reg√≠menes de alto contenido prote√≠nico y baja cantidad de hidratos de carbono produzcan la deshidrataci√≥n del cuerpo a la semana de empezado, y que a partir de ese momento se produzca una p√©rdida de masa muscular, mientras que apenas se reduce el nivel real de grasas del cuerpo, si es que se reduce en algo. Lo √ļnico que ha importado, al menos desde 1862, es que la dieta tiene √©xito.