Las dietas, calorías, la obesidad y sus tipos

La obesidad es un problema metabólico que, desafortunadamente, cada vez afecta más a las sociedades ricas. Asimismo, la obesidad se asocia a otras enfermedades como la hipertensión, la diabetes, la arteriosclerosis o el estreñimiento (las denominadas “enfermedades de la civilización”, propias de los países desarrollados).

Los azúcares y harinas refinados son protagonistas del creciente aumento de estos trastornos, no sólo por el elevado número de calorías que aportan, sino también por su procesamiento industrial, que los convierte en alimentos de difícil asimilación y los desnaturaliza al sustraerles propiedades intrínsecas.

Las dietas, calorías, la obesidad y sus tipos

Concepto de caloría

Las calorías miden el contenido energético de una sustancia. Una caloría es el calor necesario para elevar en un grado centígrado la temperatura de un litro de agua. Una kilocaloría (kcal) representa 1.000 calorías y es la unidad de medida del contenido energético de los alimentos (y no la caloría, como suele creerse popularmente).

La función primordial de las dietas consiste en rebajar el número de kilocalorías que diariamente se aportan al organismo a través de los alimentos. Cada persona tiene un organismo diferente: la estatura, la constitución corporal y la edad son factores que determinan el número de calorías necesarias diariamente para mantenerse.

Las calorías, la obesidad y sus tipos

Dietas y kilocalorías

Si una persona consume, por ejemplo, 2.100 kcal diariamente, pero en realidad (debido al escaso consumo de energía) tendría suficiente con 1.800 kcal, está almacenando grasa.

En este caso, la dieta no solamente le hará rebajar esas 300 kcal diarias que le sobran; para adelgazar deberá suprimir todavía más kilocalorías.

Las dietas que usualmente se recomiendan suelen ser de 1.200, 1.500 o 1.800 kcal, dependiendo de las características personales y de las indicaciones del médico o dietista.

Tipos de obesidad

  • Obesidad hiperlipogenética: Se produce a causa de una sobrealimentación, o bien por causas psicosomáticas. En el primer caso, la obesidad se genera por un exceso de reservas de grasa, que se depositan en la cara, el tórax, el cuello y la espalda. Un signo característico de obesidad por sobrealimentación es el depósito de grasa que se forma en la zona cervicodorsal, en forma de joroba. Un típico síntoma es la sensación de calor excesivo después de las comidas.
  • La obesidad hiperlipogenética causada por alteraciones psicosomáticas puede tener su origen en trastornos metabólicos y nerviosos.
  • Obesidad hipolipolítica: La obesidad es el resultado de una insuficiente evacuación de la energía que se aporta al organismo. Los depósitos de grasa se acumulan sin poder transformarse en combustible para quemar. Según las causas (hormonales, circulatorias, hereditarias o psicógenas), los depósitos se localizan en zonas características.

Las dietas, calorías, la obesidad y sus tipos

Localización de las grasas

La obesidad también se puede ordenar según la principal localización de las grasas. Frecuentemente se encuentran obesidades asociadas, como la obesidad alimentaria, la obesidad sedentaria y la obesidad circulatoria o digestiva.

Todas las obesidades abdominales se originan por una segregación excesiva de insulina, que transforma los azúcares en grasas (en lugar de energía), las cuales pasan a formar parte del tejido adiposo del vientre:

    • Obesidad sedentaria. Es un tipo de obesidad abdominal que aparece cuando el gasto físico es mínimo y las entradas de azúcar exceden al gasto.
    • Obesidad digestiva. Se localiza en el vientre.
    • Obesidad circulatoria. Se localiza principalmente en brazos y piernas.
    • Obesidad genital y hormonal. Se centra en muslos y nalgas.
    • Obesidad hereditaria. Reparte las grasas por todo el cuerpo.

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