Días de cerveza conoce sus ventajas y desventajas

Adelgazar un par de kilos no tomando durante dos días nada más que cerveza no es precisamente un descubrimiento de la dietética. Al fin y al cabo no se considera recomendable alimen­tarse exclusivamente de alcohol.

No obstante: dos días a base de cerveza por ejemplo. Durante el fin de semana constituyen una tradición popular. En sentido estricto no son más que la cura Schroth, seguida desde hace 150 años. En la que algunos días no hay otra cosa para comer que vino y pan duro.

La cerveza, tomada con moderación, no es en principio insa­na. En una botella de un tercio (0,3 litros) hay 13 g de hidratos de carbono, nada de grasa y apenas un gramo de proteína. Pro­porcionando en conjunto 150 calorías.

En caso de necesidad, por consiguiente, la cerveza puede proporcionar energía al cuerpo durante uno o dos días.  Porque durante este período están asi­mismo disponibles las reservas de hidratos de carbono de los músculos y del hígado. La cerveza contiene también vitaminas B2 y B6, niacina, ácido pantoténico y ácido fólico.

Su contenido en diez o doce minerales y elementos esenciales (entre ellos calcio, fósforo, sodio y potasio) lo debe más al agua de manan­tial utilizada para la producción que a los nutrientes contenidos en el lúpulo y la cebada.

Que la cerveza engorda es algo de sobra conocido. Esto se cumple en especial cuando se la consume acompañando comi­das copiosas. Sola, el líquido puro, por el contrario, adelgaza. En los días de cerveza se produce entonces la situación paradójica de que las personas que han engordado por beber demasiada cer­veza, gracias a ella vuelven a adelgazar.

Días de cerveza

Cómo actúan los días de cerveza

El alcohol de la cerveza se absorbe ya en la boca y después en el estómago, pero lo hace principalmente en la porción supe­rior del intestino delgado.

Tiene un elevado factor calórico: un gramo de alcohol puro proporciona unas siete calorías, por lo que es tan rico en energía como las grasas, aunque no se puede almacenar de ninguna forma en los músculos ni en el hígado. Este último órgano lo degrada con rapidez, aunque sufre una so­brecarga.

Dos litros y medio de cerveza diario proporcionan al cuer­po cerca de 1.200 calorías carentes casi de valor. Los días de cerveza son por lo tanto días de ayuno y el déficit de 2.000 a 2.500 calorías en el fin de semana conduce a un agotamiento to­tal de las reservas de glucógeno, que son de unos 350 g.

Estos hidratos de carbono llevan fijo el cuádruple de esa misma canti­dad en agua, de modo que una persona con sobrepeso puede perder con este régimen en un fin de semana entre uno y medio y dos kilos.

Componentes

Una cura de cerveza de dos días en su forma estricta no per­mite ningún otro alimento. Cualquier acompañante en forma de pan, ensalada, una loncha de jamón o algo de verdura modifica la utilización fisiológica de la cerveza y conduce a un aumento en lugar de una pérdida de peso.

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¿Qué se puede comer?

Calorías:

  • Sin limitación.

Proporción de nutrientes:

  • 95% hidratos de carbono. 5% proteí­nas, nada de grasas.

Bebidas:

  • Por la mañana, al mediodía y por la noche no hay nada más que cerveza en sus múltiples formas (rubia, negra, Pilsen, etc.)

Ventajas

La cerveza es una bebida que gusta a muchas personas es­pecialmente a los obesos. Muchos de los cuales le deben a ella su sobrepeso. Todo un fin de semana exclusivamente con cerve­za sólo significa tener que prescindir de los “acompañantes” preferidos tales como carne, pescado, patatas fritas o similares.

Por ese motivo, un fin de semana de cerveza resulta fácil de pa­sar ya que el contenido alcohólico de esta bebida. Entre el cuatro y el cinco y medio por ciento. Conduce a un estado de buen hu­mor que permite soportar mejor la renuncia a alimentos sólidos. Así visto, esta cura es muy parecida a la de Schroth, en la que se puede beber mucho vino.

Días de cerveza

Desventajas

Quien quiera perder algo de su sobrepeso con cerveza en un fin de semana, como muy tarde la noche del sábado sentirá una intensa sensación de hambre, que debe resistir. Al día siguiente habrá desaparecido en buena medida. La cerveza es un alimen­to unilateral y su contenido en alcohol impide por ese motivo consumir más allá de dos litros y medio.

La cerveza contiene también pocos nutrientes. La carencia de proteínas, vitaminas y también minerales se puede manifes­tar al final del segundo día con estados de debilidad, escalofríos e inapetencia.

La cerveza provoca asimismo un gran aumento de la actividad intestinal, con todos sus efectos secundarios indeseados tales como flato, borborigmos o diarrea.

Intolerancias/riesgos

Ya que la cura de cerveza no puede durar más de dos días, o al menos debería durarlo. Los síntomas carenciales sólo se presentarán en personas que presenten ya un déficit fuerte de pro­teínas, vitaminas o minerales.

En ellos, ese déficit puede mani festarse ya al segundo día mediante multitud de síntomas, como por ejemplo trastornos cardiocirculatorios con mareos y náuseas.

Resultado

Estos días de alcohol sirven para adelgazar pero no son necesa­riamente aconsejables. Los riesgos no son despreciables: incluso con un vaso de cerveza ya pueden alterarse la capacidad de reac­ción y la concentración.

Por ese motivo, esta cura no es adecua­da para conductores y para personas que trabajan con máquinas o que desempeñan una actividad con responsabilidades. Sin em­bargo, se puede realizar en un fin de semana tranquilo y sin tra­bajo.

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