Remedios caseros por fractura del húmero

Remedios caseros por fractura del húmero

Conoce todo sobre la fractura del húmero

Cuando hay fractura en un brazo, el hueso roto es el húmero, o sea el hueso que une los huesos del antebrazo, cúbito y radio en el codo, con el hombro (clavícula y omoplato). En esta clase de fracturas hay hinchazón, deformación, dolor y generalmente hemorragia interna superficial. En muchas ocasiones, la víctima no puede mover el brazo afectado.

Remedios caseros por fractura del húmero

Procedimiento para tratar las fracturas de húmero

En estos casos es necesario elevar el brazo, con gran cuidado y lentitud, a la postura natural, o la más aproximada a ésta, dejando el antebrazo en ángulo recto apoyado sobre el pecho, con la palma de la mano hacia dentro.

Luego, se coloca una tablilla almohadillada sobre la cara anterior del brazo, de las dimensiones antedichas, a fin de que sobresalga por debajo del codo y por encima del hombro, tablilla que se sujetará con dos vendas por encima y por debajo del sitio de la fractura.

Acto seguido se forma un cabestrillo sobre el que descansará el antebrazo, y por fin se aplica un vendaje triangular, o un pedazo de tela grande que sujete el brazo entablillado al cuerpo del aquejado, incluyendo el cabestrillo dentro de dicho vendaje.

Remedios caseros por fractura del húmero

Descubre los síntomas de la fractura del radio y cubito

La fractura de antebrazo puede ser múltiple, puesto que son dos los huesos a fracturar, así como la muñeca, siempre bastante débil y compuesta por varios huesecillos.

Si existe fractura doble, o sea del radio y el cubito, habrá hinchazón, deformidad y normalmente a la víctima le resultará poco menos que imposible mover el brazo.

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Técnicas para tratar la fractura del radio y cubito

Cuando la fractura es simple, el brazo puede moverse porque el hueso no roto actúa como una tablilla y en forma de palanca.

En el caso de fractura del antebrazo, hay que doblarlo suavemente, colocándolo en ángulo recto con el brazo. Aunque sin efectuar ningún movimiento brusco. Mientras una persona, si se dispone de ella, sostiene el antebrazo afectado con una mano a cada lado de la fractura.

Se preparan dos tablillas ya almohadilladas, lo suficientemente largas para que abarquen y sobresalga un poco desde el codo hasta la punta de los dedos.

Una de estas tablillas se colocará sobre la parte externa del antebrazo, descansando sobre ella la palma de la mano, y la otra sobre la parte opuesta. De forma que cubra el dorso de la misma. Acto seguido, se atan las dos tablillas firmemente. Aunque con cuidado y sirviéndose de dos vendas, una por debajo del codo y la otra por debajo de la muñeca.

Después se forma un cabestrillo para que descanse el antebrazo, formando un pequeño ángulo agudo respecto al brazo, con la mano algo más elevada que el codo.

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