Recetas, Pan de soja (para diabéticos) saludables

Receta de pan de harina de soja. Es conveniente emplear harina de soja que se haya extraído el aceite, su gusto a almendras le hace agradable, conservando su tono amarillo pálido. Puede prepararse este pan/ con dos partes de harina de soja y una parte de harina de trigo o, según sea el régimen, puede hacerse la masa con toda la harina de soja.

Este pan tiene la virtud, debido a la grasa que contiene, que su conservación es más prolongada que otro pan hecho con harina de trigo, inclusive es más agradable de aspecto por su tono amari­llento, que hace que una vez cocido el pan tenga la corteza o costra color dorado, siendo su sabor exquisito.

Se prepara según la receta de pan de gluten; ya decimos que con toda la harina de soja o dos partes de soja y una de harina, o sea, que para 500 gramos de harina se pueden mezclar 350 gra­mos de harina de soja y 150 gramos de harina de trigo.

El doctor tiene que aconsejar la mezcla, aunque no hay que olvidar que hay enfermos que les está permitido pan ordinario.

Si quiere usted otras clases de pan con harina de trigo, vea el libro Nuestra Cocina.

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Canapés

Los canapés, para diabéticos, se pueden hacer de pan de molde preparado con harina blanca, harina de gluten, harina de soja.

Se hace pan de molde, según se explica en las recetas anteriores, procurando que esté cocido con veinticuatro horas.

Se corta en lorchas del grueso del canto de tres milímetros y se tuestan a la parrilla por los dos lados, se apilan poniendo una tabla y un peso y se dejan enfriar.

Una vez fríos, se embadurnan por una cara con mantequilla, según los demás canapés, y se hacen de filetes de pollo, asado, de tomate, de lechuga y tomate, de pepino y de queso fresco; en fin, de lo que todo el enfermo pueda comer.

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Sándwiches (emparedados)

Una vez desprovista la corteza de pan, se hacen lonchas algo más finas que las de los canapés, sin tostar, se embadurnan con

Mantequilla por una cara, haciendo esta operación con espátula o cuchillo, y se rellenan con aquellos manjares que al enfermo le sean tolerados.

Se cortan a capricho y se sirven en bandeja sobre servilleta.

Una explicación más exacta sobre los emparedados lo encontrará en el libro Nuestra Cocina.

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