Sauna, una buena alternativa para limpiar el cuerpo

La Sauna no debe considerarse nunca como un método para adelgazar, aunque pueda rebajarse el peso ligeramente dentro de ella. Sin embargo, la cantidad que se pierde, que puede llegar a casi 1 kg por sesión, corresponde a líquidos corporales y pronto se recupera bebiendo algo.

El objetivo de la sauna consiste en limpiar y purificar el cuerpo a través de la transpiración: se provoca la máxima apertura de los poros y se eliminan las toxinas acumuladas en el organismo. Pero el resultado es efímero si la sauna no se corresponde con un régimen alimentario correcto.

 Sauna, Una Buena Alternativa para Limpiar el Cuerpo

Efectos en el Organismo

  • Piel: el sudor contiene sal, productos nitrogenados y residuos tóxicos. Con solo 15 minutos de sauna pueden transpirarse unos 300 g de sudor.

  • Músculos: sauna relaja la musculatura estriada del sistema locomotor y la fibra lisa de las arterias.

  • Sistema Cardiovascular: dilatación y contracción de los vasos sanguíneos favorece el flujo sanguíneo.

  • Sistema Digestivo: además de aliviarse los espasmos intestinales, se estimula la actividad digestiva y aparece la sensación de hambre.

  • Sistema Respiratorio: el aire caliente de la sauna activa la irrigación de las vías respiratorias.

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La Sesión de Sauna

Antes de someterse a una sesión de sauna, es imprescindible consultar al médico si se padece algún tipo de enfermedad, como hipotensión, trastornos cardíacos, etc. Además, es preferible no haber ingerido alimentos durante las dos horas anteriores a la sesión.

Primero debe ducharse con agua caliente y jabón para limpiar la superficie de la piel, y secarse cuidadosamente. Una vez dentro, colóquese sentado en el banco superior hasta comenzar a sudar, momento en el cual es preferible bajar al banco inferior y permanecer allí 10 minutos.

Si no está acostumbrado a la sauna, los primeros días, en lugar de sentarse en el banco superior, puede permanecer todo el tiempo tendido sobre la toalla, o bien sentarse directamente en el banco inferior.

Vuelva a ducharse, esta vez solo con agua caliente y deprisa. Regrese a la sauna y repita los pasos anteriores. Cuando vuelva a salir de la sauna, dúchese rápidamente en agua muy fría. Luego cúbrase con un albornoz o toalla y tiéndase en una hamaca para descansar relajadamente.

 

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