Propiedades y beneficios del Eléboro y la Encina

Propiedades y beneficios del Eléboro y la Encina

El maléfico Eléboro

Esta planta herbácea, de hermosas flores de un blanco puro, de hojas divididas en cinco partes como los dedos de una mano abierta, no posee tallo y florece de diciembre a marzo.

Conocido igualmente con el nombre de “rosa de Navidad”, el eléboro cuenta también con otros sobrenombres menos edificantes, como “pata de buitre”, “haba de lobo”, “eléboro negro”.

No siempre goza de buena reputación, porque es muy tóxico. Cuando no es cultivado por la belleza de sus flores brota espontáneamente en los escombros y en los parajes boscosos.

Según los antiguos, la planta de eléboro era maléfica. Dicho de otro modo, “daba mal de ojo”, ya que atraía la calumnia y la mala reputación. La mitología cuenta que las hijas de Proetos curaron de la locura con vapores de esta ranunculácea acre y venenosa, gracias a los cuidados de Melampos, profeta de Dionisos (Baco).

Paracelso nos hace saber que en tiempos remotos —nos referimos aquí a la Edad Media— el denominado “ungüento satánico”. Era preparado con raíz de eléboro pulverizado cuidadosamente, más un pellizco de flores de cáñamo, un pellizco de amapola, a lo cual se agregaban unos gramos de cáñamo indio.

Confeccionado según las reglas del arte y frotado por todo el cuerpo, el ungüento, proporcionaba la sensación de asistir a un Sabbat. El polvo de raíz de eléboro era utilizado. Además, siempre en el terreno de la magia, para protegerse de los animales peligrosos o dañinos.

Propiedades y beneficios del Eléboro y la Encina

Propiedades de la Encina

No se trata ciertamente de una hierba. Todos conocéis la encina: es ese árbol majestuoso que vive largo tiempo, ampliamente difundido en toda Europa, en sus diferentes variedades. Encina común, encina pedunculada, encina roble, encina pubescente o encina blanca.

Estos árboles pueden alcanzar la respetable altura de 15 a 20 metros. Lo que nos interesa es señalaros las propiedades curativas contenidas en la madera, la corteza, las hojas, las bellotas de la encina.

La decocción de encina es un excelente remedio contra las diarreas, las hemorragias gastrointestinales, los envenenamientos ocasionados por el tabaco.

Por añadidura, es de gran utilidad para gargarismos, en las inflamaciones de la boca y de la garganta, y para aplicaciones contra los sabañones, las hemorroides, la transpiración de los pies.

Las hojas se recolectan en junio, en el momento en que son particularmente ricas en linfa; las bellotas, por el contrario, deben recogerse en otoño, cuando están bien maduras. La corteza, finalmente, debe ser arrancada de los árboles jóvenes que no tengan más de tres años. ¿Cuándo? Antes de la floración, en mayo.

¿Lo sabíais?

Según los expertos en magia, la encina es un árbol “solar”, que representa la fuerza. En cuanto tal, es benéfico; protege las casas y las tierras que dependen de él.

En diversos casos, en efecto, los expertos han comprobado que antiguos latifundios, ligados a una ilustre familia. Se han arruinado a causa de graves desacuerdos y querellas surgidos después de haber abatido viejos castaños seculares que los protegían.

Esto no se dice abiertamente en el libro de Job, de la Biblia. Pero cabe suponer que el comienzo de todas las desgracias que se abatieron sobre Job se debió a este lamentable incidente. Uno de sus hijos, o de sus nietos, había derribado el viejo castaño que se alzaba en sus tierras.

Es muy cierto que las encinas atraen el rayo y ocasionan su descarga.

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