¿Por Qué no Quiero Hacer Dieta?

La negación es una de las principales características psicológicas de la obesidad, podríamos decir que es una de las conductas adictivas. Los obesos niegan siempre su obesidad. Cuántos años lleva diciendo frases como “Tengo un ligero sobrepeso”, “Soy corpulento, no gordo”, “Un día de estos, cuando yo quiera, me quitaré esos kilos que me sobran”.

Tienen también una gran dependencia de la comida, algo similar a lo que sienten los drogadictos. Cuando dicen, por ejemplo: “Yo dejo de comer cuando quiera”, están manifestando para los demás una fuerza de voluntad inexistente, pues, en realidad, nunca quieren dejar de comer. Se niegan la imprescindible actividad física diciendo que no tienen tiempo. Y es que la negación es, en este caso, el autoengaño, la peor de las mentiras.

Además de las formas de negación, hay otra de posposición, y es cuando el obeso dice: “Mañana empiezo”, “Después de las navidades”, etc. En definitiva, está negando todas las veces que antes dijo que empezaría y jamás lo hizo.

Si analizamos las razones por las que existe la negación, nos encontramos fundamentalmente con dos: a) para proteger su conducta de engorde; b) como reacción a un rechazo.

 ¿Por Qué no Quiero Hacer Dieta?

Cómo vencer la negación

  • Mirándose al espejo.
  • Hágase una foto y póngala en el frigorífico.
  • Pida a un amigo que lo describa corporalmente.
  • Anote con minuciosidad todo lo que come.
  • Negar la propia obesidad es no aceptar la realidad.
  • Pesarse regularmente y anotar la fecha y el peso.
  • Pensar que cada día es un nuevo logro.

Un viejo proverbio chino nos dice que el mejor momento para plantar un árbol fue hace veinte años. El segundo mejor momento es hoy.

Tal vez usted debió ocuparse y preocuparse de su sobrepeso hace mucho tiempo, pero si no lo hizo cuando debió, ¿no cree que el segundo mejor momento sea justamente éste?

comida

Los alcohólicos que dejan la bebida, o los fumadores que dejan el cigarrillo, al cabo de unos días padecen una reacción especial. Esta se produce porque cuando el organismo está acostumbrado al consumo regular de alguna droga, al verse privado de ella “protesta“. Por eso, en la persona obesa, se puede producir una reacción parecida, según sea el grado de adicción o de dependencia que tenga con la comida.

Todo esto se logra con motivación (es la energía que nos impulsa hacia el logro de un objetivo). Es algo personal que no se puede dar en cápsulas.

Hay que evitar reproches, discusiones, comparaciones y amonestaciones. Estas actitudes producen un resultado diametralmente opuesto al que se busca.

voluntad

Motivos del Fracaso de las Dietas:

  • Se hacen con poco convencimiento.
  • Son aburridas o monótonas.
  • No se adecúan a los distintos momentos y situaciones de la vida de cada uno.
  • Falta motivación y voluntad.
  • Es necesario combatir los pensamientos negativos: el “sólo un poquito” puede llevar al abandono.
  • A veces, la impaciencia puede hacer tirar la toalla. Muchas personas pretenden adelgazar de 10 a 15 kilos por mes, algo que resulta muy difícil y… muy peligroso. Recuerden que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda, a lo sumo, perder 1 kilo por semana.

Por tanto, cualquier dieta debe permitir bajar sólo entre 500 gramos y 1 kilo a la semana, que es la forma ponderada, sana y lógica de adelgazar; así pues, las cantidades exageradas que a veces se nos ofrece en ciertas publicidades han de hacernos ponernos en guardia. Cuando se adelgaza menos se produce el desaliento y sobrevienen deseos de abandonar. El adelgazar es un proceso que lleva su tiempo.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *