Conoce los grados de obesidad

Parece lógico que, para conocer el grado de obesidad, se mida el contenido graso del organismo; sin embargo esto es algo difícil de conseguir porque no existen métodos directos de medir la cantidad de tejido adiposo que contiene un organismo humano vivo.

Por ello ha habido que recurrir a métodos indirectos. A continuación se describen los métodos más frecuentemente utilizados para valorar con mayor o menor aproximación la cantidad de masa adiposa que posee un individuo.

Para saber el grado de obesidad hay que medir el nivel de grasa

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1. Peso corporal:

Expresa no sólo la cantidad de masa adiposa sino también la de masa muscular, el esqueleto y los órganos internos. Se supone que las variaciones en el peso acostumbran a reflejar variaciones en el contenido de grasa y no de los otros componentes del organismo, pero esto no es del todo cierto.

Por ejemplo, hay situaciones en que existe un aumento de peso debido a un incremento de la masa muscular, o debido a una fase de crecimiento esquelético. Así, tenemos que el peso variará según la edad, el sexo y el entrenamiento físico del sujeto.

Para valorar el grado de obesidad que expresa un peso determinado se utilizan como referencia las tablas de peso ideal. Las más utilizadas, como ya se ha dicho, son las de la Metropolitan Life Insurance. Este tipo de tablas ha sido objeto de numerosas críticas; de un lado porque estandarizan el peso ideal de una población determinada que puede no ser válido para otras, y por otro lado porque el peso corporal no es en todos los casos un buen exponente de la cantidad de grasa acumula da en el organismo.

En nuestro país existen unas tablas de peso ideal elaboradas por Alastrué y cois. (Alastrué, 1982) a partir de valores obtenidos en sujetos españoles de edades comprendidas entre los 25 y los 29 años (véanse los Apéndices III y IV).

Existen tablas de peso para tener una dieta controlada

2. Pliegue cutáneo:

La medida de los pliegues cutáneos sirve para valorar el grado de obesidad de un sujeto, puesto que la grasa subcutánea es proporcional al contenido graso total del organismo. Para medir el grosor de los pliegues cutáneos se utiliza un instrumento especialmente diseñado denominado caliper, que dispone de una especie de pinza en la que se aprisiona la piel y tejido celular-subcutáneo ejerciendo una presión constante y que mide el grosor del tejido aprisionado.

Las zonas del cuerpo donde se miden los pliegues cutáneos acostumbran a ser: a) el área posterior del brazo (pliegue tricipital), el borde inferior de la escápula (pliegue subescapular), el borde superior de la cresta ilíaca (pliegue ilíaco), la región paraumbilical (pliegue abdominal) y la superficie mediaanterior del muslo.

Se considera que existe obesidad cuando el espesor de un pliegue cutáneo es superior a 1,5 cm en el hombre o a 2 cm en la mujer. Existen unas tablas de valores percentiles de los pliegues cutáneos de varones y hembras españoles, elaboradas por Alastrué y cois. (Alastrué, 1983), que se adjuntan en los Apéndices V y VI. El contenido total de grasa del organismo se calcula a partir de la media de estos pliegues y del peso o del área corporal, mediante fórmulas apropiadas (Katch, 1979).

3. La densitometría o cálculo de la densidad corporal mediante el pesado hidrostático. Se realiza pesando al individuo sumergido en un tanque de agua. Se utiliza para calcular, a partir de este dato, el porcentaje de grasa corporal mediante una ecuación.

4. El volumen del agua corporal calculado mediante métodos de dilución (potasio). El porcentaje de grasa corporal se calcula a partir del agua total y de la masa corporal libre de grasa (magra) mediante fórmulas apropiadas.

De todos estos métodos el más sencillo y más a disposición del médico o del estudioso de la obesidad es la medición del peso corporal. Por ello, a pesar de la sucesiva aparición de nuevos métodos, aparentemente más exactos en cuanto a predicción de la masa adiposa, sigue siendo el más utilizado. A partir del peso de un individuo, y con el fin de obtener la máxima aproximación al contenido graso del organismo, se han diseñado una serie de índices que permiten la corrección de las variaciones del peso debidas a la talla.

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