Tratamientos caseros para mejorar las psicopatías

Treinta años, bonita, pero afectada por una docena de neurosis y psicopatías por lo menos.  No duerme, no ríe, no se relaja jamás, no participa en nada y alberga en su interior infinidad de terrores: se trata de una señorita con el sistema nervioso muy frágil.

 Resmedios caseros para mejorar las psicopatías

Relatos sobre tratamientos y psicopatías

Un día pide una cita con un célebre psicoanalista parisiense. Un mes más tarde se encuentra tendida en el diván. “Querida señorita —le dijo el psicoanalista—, ahora vamos a llegar hasta el fondo de su alma.” Y excavó y buscó.

A la séptima sesión, el hombre de bata blanca y de elegante barba de collar hizo a su paciente una primera exposición sobre «las excavaciones arqueológicas” de su psicopatías, con ese complicado abismo de angustias secretas, de deseos insatisfechos, de vergüenza, de sueños imposibles..

“Pero, profesor —rogó la señorita—, dígame qué es lo que puedo hacer.” El profesor respondió: “Querida señorita, es preciso que se libere usted periódicamente, por ejemplo una vez a la semana, de todo lo que oculta en los rincones más recónditos de su imaginación.”

La prescripción, aunque onerosa, era sencilla, pero difícil de aplicar, y nuestra paciente lo comprendió rápidamente. Después de algunas confidencias muy mal acogidas, la señorita consultó con su médico de barrio. Este tenía bastante prisa. La escuchó rascándose una oreja, y después le dijo, con la inocencia del hombre práctico que no acostumbra a perderse en los dédalos del psiquismo: “Señorita, una manzanilla por la mañana, una manzanilla por la noche.”

 Remedios caseros para mejorar las psicopatías

Fitoterapias para mejorar las psicopatías

Manzanilla, efectivamente. La señorita cuyo drama acabamos de revelar, si bien no curó to talmente, vio mejorar su estado psíquico.

Y si la manzanilla no os va bien, no os deseesperéis, porque en la actualidad la raíz de vida crece por doquier. Se trata de una planta herbácea que brota espontáneamente en las regiones del noroeste de China, de Corea, de Mongolia y de Siberia. Ya la conocemos, se llama ginseng, que quiere decir «raíz-hombre». Es conveniente saber que el investigador alemán Heinz Huhn, de Düsseldorf, químico y experto en fitoterapia. Ha descubierto en el ginseng una acción tónica sobre la corteza cerebral y sus cen tros reflejos; por añadidura, es un sedante que mejora la actividad llamada psicomotriz.

Además, este sabio ha descubierto que la planta ejerce sobre el sistema neurovegetativo una acción normalizadora, tónica y psicorreguladora. ¿Qué significa psicorreguladora? Quiere decir que controla la actividad psíquica, la tonifica, la equilibra, restableciendo al propio tiempo el equilibrio físico y mental.

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