Remedios Caseros para los Insomnios

Remedios Caseros para los Insomnios

Insomnios o trastornos del sueño

Se trata aquí de los insomnios y no del insomnio, dadas las diversas formas que pueden adoptar los trastornos del sueño. Puede afirmarse que cada persona tiene su propio tipo de insomnio.

Algunos sufren dificultades para dormirse; otros gozan de una facilidad demasiado grande para despertarse antes de la hora. Los hay que duermen de un tirón durante poco tiempo y que luego despiertan como los gallos. Y también los que duermen por episodios.

Otros creen haber dormido y de hecho no duermen (en el sentido de que descansan mal); otros creen, por el contrario, no haber dormido, cuando en realidad sí lo han hecho; algunos temen no dormirse, y efectivamente terminan por no dormir. Más exactamente, es el miedo a no haber dormido lo que basta para impedirlo. Por ejemplo “¡Dios mío, cómo voy a hacer para estar en pie todo el día de mañana!”

Uno puede morir de sueño, pero no se muere de insomnio. Insomnes, consolaros. ¿Sólo han dormido cinco horas? Esto significa que es el tiempo necesario para que su organismo haya descansado.

Remedios Caseros para los Insomnios

Factores de los Insominos

Hay que decir que el temperamento y los factores hereditarios tienen cierta importancia. Sabemos que en ciertas familias, desde el abuelo al nieto, todos sus miembros necesitan dormir mucho. Conozco otras en las que, por el contrario, todos tienen mucha dificultad para conciliar el sueño.

Incluso el clima, el cambio de estación y naturalmente el estado de nuestro sistema nervioso juegan su papel. La farmacopea dispone de medios eficaces para combatir los insomnios.

Pero no es con productos farmacéuticos como se resolverá el problema. Para ello hay que remontarse a sus orígenes y tratar de establecer la causa. Eso es lo que debe pretenderse. Pero, desde el punto de vista científico, todavía no se ha determinado la causa de los insomnios.

Sin embargo, conocemos ciertos factores. Aquellos que han pasado una velada más bien agitada, o todos los que realizan un duro trabajo intelectual, tienen, por lo general, dificultades para dormirse. Sería necesario que se relajaran antes de irse a la cama, y para ello un buen baño caliente siempre es eficaz.

¿Y si no lo fuera? Siempre queda esa duda: el miedo, el temor de que el baño no haga ningún efecto. (Ya que, ¿doctor, es verdad que el baño puede en ciertos casos ejercer la acción inversa?) ¿Entonces, qué hay que hacer?

Remedios Caseros para los Insomnios

Remedio clásico secular: la manzanilla

También existe un problema: todos los partidarios de la manzanilla afirman que demasiado concentrada produce el efecto exactamente inverso. Entonces, tener cuidado con la dosificación, ya que si no ponen la suficiente el efecto sería totalmente nulo.

He aquí, pues, una infusión que le convendrá a la mayoría de los insomnes: una taza pequeña de agua hirviendo vertida sobre una pequeña cucharadita de flores de manzanilla del siguiente modo: fundir en un litro de agua 600 gramos de azúcar. Poner al fuego, pero sin dejar hervir.

Por otra parte, macerar en 200 gramos de alcohol a 95° 100 gramos de flores de manzanilla, 5 gramos de corteza seca de naranja amarga y 5 gramos de canela, durante 5 minutos. Agitar el recipiente de tanto en tanto, asegurándose de que está herméticamente cerrado. Luego colar cuidadosamente las hierbas maceradas y añadir el jarabe preparado. Mezclarlo todo y dejar reposar el elixir durante algunos días.

Filtrar nuevamente y beber entonces media cucharada en una taza de agua muy caliente antes de acostarse o cuando se sienta particularmente nervioso.

¿Por qué no hablar de la tintura de flores y de frutos secos de espino? Dejar en infusión, durante 8 días, en 40 gramos de alcohol a 70°, 2 gramos de flores y de frutos secos de espino. Tamizar y filtrar. Trasvasar la tintura obtenida a una botella provista de cuentagotas. Dosis cotidiana: 40 gotas diluidas en un poco de agua antes de meterse en la cama.

Remedios Caseros para los Insomnios

Tintura a base de semillas de anís verde

En materia de tintura, también existe un preparado a base de semillas de anís verde. Hacer una infusión en una botella durante dos días, con 15 gramos de semillas de anís, en 50 gramos de alcohol de 70°. Azucarar y verter el líquido en otra botella provista de cuentagotas. Dosis media diaria: 10 gotas, no más, naturalmente antes de acostarse.

Entre las tisanas más célebres, pueden citarse la llamada de descanso. Se trata de 2 gramos de pétalos de adormidera, 10 gramos de hojas de lechuga, 2 gramos de flores de espino y la misma cantidad de meliloto, en 1 litro de agua. Se beberán dos tazas antes de acostarse. Luego, ya bajo las mantas, mientras se espera que llegue el sueño, pensar en las cosas más agradables…

Receta empírica: Imaginación

Todavía contamos con otra receta. Una mujer joven me la confió: “Sabe, tengo mi propio sistema para dormirme; pienso siempre en las cosas que me agradan…” En efecto, se trata de una receta empírica que se puede aconsejar, incluso si no es a base de hierbas, sí a base de imaginación.

Volvamos a las plantas: puede friccionarse la espalda por la noche antes de acostarse, especialmente a lo largo de la columna vertebral, con pétalos de adormidera de Asia, macerados en agua. ¿Acaso no es allí donde, según la filosofía yogui se encuentra el tabernáculo de todas nuestras sensaciones?

Infusión de adormidera

Existe también una infusión de adormidera: 5 gramos de flores secas en cuarto litro de agua hirviendo que se filtra y endulza. Dosis: dos veces diarias, preferentemente por la tarde y por la noche, antes de acostarse.

Naturalmente, debe beberse; también contamos con el escaramujo, cuyas semillas constituyen un excelente remedio para combatir las causas que favorecen el insomnio, a saber: el nerviosismo, la ansiedad, las palpitaciones, etc.

Remedios Caseros para los Insomnios

Tintura de flores frescas de pasionaria

Citaré, además, una tintura de flores frescas de pasionaria que es una sustancia vegetal utilizada entre otras cosas como sedante.

Y también como antiséptico en casos de neurosis cardíaca y trastornos de la menopausia. Tras haber dejado en infusión las hojas frescas, en alcohol de 60°, durante toda una semana, administrar la tintura a razón de 30 ó 40 gotas, evidentemente por la noche, antes de acostarse.

“La hierba de los gatos”, o más científicamente nébeda, de la familia de las labiadas, nace, vive y prospera en los lugares incultos, a lo largo de los caminos del campo, entre junio y septiembre. Emplear en la infusión 20 gramos de hojas frescas de nébeda, que se habrán filtrado tras permanecer en agua durante media hora. Tomar algunas cucharaditas al día, pero siempre distanciadas de las comidas. Interrumpir el tratamiento al cabo de 3 semanas, durante 7 días, luego reanudarlo.

¿Lo sabían? Una taza de una buena infusión de tila y luego un buen baño son a menudo eficaces contra el insomnio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *