Remedios caseros para las lesiones de la columna vertebral

Remedios caseros para las lesiones de la columna vertebral

Tratamientos para las lesiones de la columna vertebral

 

Remedios naturales 1: Ungüento de galio

En caso de lesiones de la columna vertebral se recomiendan fricciones con ungüento de galio. El paciente debe aplicar este ungüento diariamente a lo largo de la columna vertebral, comenzando por la zona lumbar y subiendo hacia la zona cervical, esto es, de abajo arriba.

El ungüento de galio se prepara de la siguiente manera: en una sartén se calientan 250 g de manteca de cerdo pura y se agrega un puñado colmado de flores de galio en la grasa caliente. Se deja espumar todo una vez, se remueve bien y se retira la sartén del fuego.

Se tapa y se deja enfriar durante la noche. Al día siguiente se vuelve a calentar la sartén ligeramente, se pasa su contenido por un paño limpio, se exprimen las flores, y el ungüento resultante se introduce en recipientes herméticos.

Remedio popular 2: Esencia de milenrama

Además de las fricciones con ungüento de galio, son recomendables las fricciones con esencia de milenrama.

Las flores de milenrama recién cogidas se introducen en una botella y se añade aguardiente de trigo de 38 o 40 grados. La botella tiene que reposar durante al menos dos semanas en ambiente cálido. Con la esencia resultante se friccionará diariamente la espalda a lo largo de la columna.

Remedios caseros para las lesiones de la columna vertebral

Remedios caseros 3: Baños de cuerpo entero

Las fricciones y aplicaciones de ungüentos se deberían complementar con baños de cuerpo entero de serpol y de milenrama.

Se ponen en remojo 200 g de estas hierbas en un cubo de cinco litros de agua fría durante doce horas. Después se calienta el extracto y se añade al agua del baño.

La bañera tiene que estar muy llena, pero sin que la zona del corazón quede sumergida en el agua. La duración del baño será de 20 minutos. A continuación, sin secarse, hay que sudar en la cama durante una hora, envuelto en un albornoz.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *