Remedios caseros para las heridas abiertas y arma blanca

 Remedios caseros para las heridas abiertas y arma blanca

Tratamiento para las heridas abiertas

 

Remedio casero 1: Licopodio

Sobre la herida abierta se esparce con cuidado un poco de harina de licopodio. Esta harina fina, que tiene la textura de la seda, se obtiene de las esporas secas de la planta.

Remedio popular 2: Llantén menor

El apósito de hojas frescas de llantén menor produce una curación rápida de las heridas abiertas. Las hojas frescas se lavan y se aplastan con un rodillo sobre una tabla. La pasta de hojas resultante se aplica directamente sobre la herida.

Remedio natural 1: Branca ursina

Las hojas frescas de esta planta, que habrán de ser recién cogidas, se lavan y se machacan. La pasta resultante se aplica sobre la zona afectada y se fija con un paño caliente. Por supuesto, se pueden preparar también apósitos de hojas lavadas enteras.

 Remedios caseros para las heridas abiertas y arma blanca

Conoce los remedios caseros para heridas de arma blanca

 

Remedio natural 1: Esencia de árnica

En caso de heridas de arma blanca se aplica esencia de árnica sobre el lugar afectado. Para prevenir quemaduras de la piel, se extiende primeramente ungüento de caléndula sobre la zona.

Remedios caseros 2: Hipérico

Se añade agua hirviendo sobre una cucharadita colmada de hipérico por taza, se deja reposar medio minuto, se cuela y se beben a sorbos dos tazas al día.
Remedios caseros para las heridas abiertas, de arma blanca y en las uñas

Tratamientos caseros para las heridas en las uñas

 

Remedio popular 1: Jugo de Ranúnculo

Las uñas quebradizas, partidas o estropeadas se tratan con jugo fresco de ranúnculo o conjugo de cebolla. Se parten los tallos frescos y algo gruesos del ranúnculo, y el jugo que brota se aplica en las uñas una vez al día. Se corta una cebolla en dos partes sobre las que se friccionan las uñas a menudo.

Remedios caseros 2: Nogal

En caso de uñas purulentas, de las manos o de los pies, se recomiendan lavados con extracto de hojas de nogal. Se vierte agua hirviendo sobre una cucharadita colmada de hojas de nogal troceadas finamente, se deja reposar medio minuto, se cuela y con el líquido resultante se lava la uña afectada varias veces al día.

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