Remedios Caseros para Bronquitis y Asma

Remedios Caseros para Bronquitis y Asma

Aprende sobre la Bronquitis y como tratarla

La bronquitis crónica se diferencia radicalmente de la aguda. Como su nombre indica, se trata de una enfermedad sin curación posible, crónica. Puede desarrollarse a partir de la bronquitis aguda o por otros factores parecidos a los del asma.

Entre ellos se cuentan la presencia de polvo, vapores y gases en el ambiente profesional, las alergias bronquiales, los cambios climáticos y el tabaco.

La bronquitis crónica puede revestir todos los grados posibles de gravedad, desde las más simples hasta las bronquitis asmáticas más agudas, con expectoración matinal y ataques de asma.

Para su tratamiento hay que acudir al médico, y a que tras el cuadro clínico de esta enfermedad puede ocultarse una tuberculosis pulmonar o un cáncer de pulmón. Además, pueden aparecer complicaciones, como sobrecarga del corazón o enfisema pulmonar.

tusilago

Recetas para la Bronquitis

 

Remedio Casero 1: Tusílago

Se pone una cucharadita colmada de flores y hojas de tusílago a partes iguales por taza, se añade agua caliente y se deja reposar. Se bebe a sorbos una taza a lo largo del día. Si se desea, se puede endulzar la infusión con miel.

Remedios Naturales 2: Leche y requesón

Se vierte leche en un cazo hasta que quede cubierto el fondo. Se añaden 125 gramos de requesón y se calienta todo removiendo vigorosamente. El requesón, no muy caliente, más bien templado, se extiende sobre un paño limpio y se aplica toda la noche en forma de cataplasma sobre el tórax.

Remedio Efectivo 3: Equiseto menor

En caso de bronquitis crónica, se deben beber regularmente infusiones de equiseto menor.

asma

Tratamiento Botánico para el Asma Pulmonar

 

Remedio Popular 1: Infusión mixta

Se mezcla llantén menor y serpol a partes iguales. A continuación se pone en una taza de agua fría una rodaja de limón y una cucharadita de azúcar cande moreno y se hierve.

Se retira del fuego y se añade una cucharadita colmada de llantén menor y de serpol. Se deja reposar todo medio minuto y se cuela. La infusión se tiene que beber a sorbos lo más caliente posible. Se toman cuatro o cinco tazas al día, que se preparan siempre en el momento.

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