Propiedades del agua mineral

 

El hombre prehistórico concebía el agua, junto con el fuego, como un elemento vital por excelencia. Y, de hecho, había captado intuitivamente la noción de que sin agua la vi­da no existe y desaparece. Vida biológica, queremos decir.

Leonardo da Vinci, por su parte, la describía así:

El agua se eleva fácilmente, por la acción del calor, como vapor fino en el aire. El frío la congela. La estabilidad la corrompe. Toma todo color, calor, sabor. Pero por si, no tiene ninguno.

Pero este concepto es más bien erróneo, dado que toda agua tiene las características propias del terreno del que brota. La observa­ción podría valer acaso para las aguas destiladas, adecuadas sólo para la batería del coche y no para el organismo, que ne­cesita de las sales minerales que toda agua más aún las ter­males tiene disueltas en sí. Nos referimos al sodio, potasio, litio, amonio, magnesio, estroncio, calcio, hierro, cloro, man­ganeso, yodo, flúor, bromo, azufre y otros minerales.

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Proteínas del huevo y la leche  

Existen aguas de mesa y aguas terapéuticas:

Hay aguas termales minerales, oligominerales e hipo minerales con un mayor o menor contenido de sales que permiten al organismo mantener un cierto “tono vital”, para eliminar los residuos tóxicos del metabolismo y del desgaste de los distintos aparatos.

Estas aguas son aptas sobre todo para estim ular diuresis (excreción de la orina) lentas y para prevenir enfermedades en distintos tramos del organismo.

Para poder captar el mecanismo de las aguas medici­nales, es preciso recordar la forma de asimilación del agua introducida en el cuerpo, la cual se distribuye en tres dife­ rentes sectores en forma de agua de formación, de impregna­ción y de circulación . La primera es la que entra en la formación normal de células y tejidos, la segunda es la que ocupa los espacios intercelulares, la tercera huye por el torrente circulatorio y sus líquidos. El recorrido del agua en el cuerpo es un mecanismo controlado por procesos químicos, físicos y biológicos.

Propiedades del agua mineral

Propiedades del yogurt

Pero sigamos de cerca este apasionante viaje del agua por el organismo. En la práctica, al llegar al estómago, es inmediatamente asimilada a lo largo de su recorrido por el tubo digestivo. Introducida sucesivamente en las venas, llega hasta el hígado, donde se filtra y se vierte en la circulación sanguí­nea. Es ahí cuando la sangre recibe el “golpe de agua” (hidremia). La sangre se libera de este exceso de agua cediéndole a los tejidos, que lo devuelven con los residuos del metabolismo para enviarlos a los riñones.

Este juego del agua recuerda el flujo y reflujo del mar que limpia la playa de residuos. Los fisiólogos hablan de “ lavado del organismo” , una especie de diuresis interna que se produce en el interior de los tejidos para desintoxicar primero al organismo en sus más remotos lugares, en espera de la diuresis renal que completa el trabajo.

Propiedades del agua mineral

Propiedades del queso

El agua, por lo tanto, promueve rápidos intercambios osmóticos entre sangre y tejidos, estimulando asi mismo procesos enzimático oxidativos. Muchas aguas minerales tienen acción diurética, debida a la rápida absorción del agua, en cuanto son ricas en litio. También la presencia de calcio favorece la diuresis, ya que con el calcio se provoca un desplazamiento de sodio y pérdida posterior de agua por parte de los tejidos. La acción terapéutica de estas aguas se produciría entonces en los riñones.

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