Propiedades y beneficios del Ononis, Orégano y la Ortiga

Propiedades y beneficios del Ononis, Orégano y la Ortiga

Descripción del Ononis

Este pequeño arbusto de tallo leñoso, de 47 a 70 centímetros de alto; ramas duras y espinosas; hojas pequeñas y dentadas. El ononis brota en los prados y al borde de los caminos.

Os será fácil reconocerlo por sus flores, que se abren de junio a septiembre, rosadas y blancuzcas, veteadas de blanco; por su forma, se parecen un poco a las del guisante, pero en tamaño más reducido.

El ononis es llamado vulgarmente bugrama, a causa de su raíz, muy dura. La planta tiene un sabor amargo astringente. Se utiliza en medicina por sus propiedades diuréticas y para combatir los cálculos biliares.

Propiedades y beneficios del Ononis, Orégano y la Ortiga

Orégano: cultivo, usos medicinales y culinarios

El orégano es primo hermano de la mejorana. Al igual que ésta, se cultiva para utilizar sus hojas secas como condimento culinario.

El orégano se presenta con un tallo erguido, afelpado, de hojas ovales y flores rojas agrupadas en panículos. Prefiere las tierras secas, los cerros, las pendientes. Se encuentra a sus anchas tanto en el mar como en la montaña.

Florece durante el verano. Recolección: es preferible coger las puntas floridas al principio de la floración. El orégano que crece en los cerros secos es el mejor. Una vez recolectado, se confeccionan pequeños ramos que se ponen a secar a la sombra.

¿Lo sabíais?

  • ¿Sabíais que en ciertas regiones septentrionales se fumaban antaño las hojas de orégano como tabaco?
  • ¿Qué en el Norte se bebía té de orégano, y que este té era llamado “té rojo”?
  • ¿Sabíais que para aromatizar la cerveza se utilizaba orégano, ante todo para darle más fuerza, pero también para conservarla?
  • ¿Sabíais que con las puntas floridas de esta planta se puede teñir la lana de color rojo oscuro?

Propiedades y beneficios del Ononis, Orégano y la Ortiga

Las propiedades mágicas de la Ortiga

Existen dos tipos fundamentales de ortiga: la llamada científicamente Urtica dioica, de la familia de las urticáceas, y la ortiga denominada blanca —nombre científico Lammium álbum—, que, si nos atenemos a las clasificaciones, ni siquiera es pariente de la primera. La ortiga blanca, en efecto, pertenece a la familia de las labiadas.

A decir verdad, la idea de ortiga no evoca imágenes demasiado agradables, y todavía menos edificantes. Parece ser que entre el hombre y las ortigas reina la más viva antipatía. ¿Desde hace cuántos milenios? La ortiga es un poco como el perro: nacida más o menos con el hombre, ha seguido sus huellas por todas partes.

Sin embargo, esta planta herbácea es un depósito de propiedades medicinales, como ya hemos visto en los dos volúmenes dedicados a la fitoterapia y al arte culinario.

Diremos ante todo que existen dos clases de ortiga común, es decir, la perteneciente a la familia de las urticáceas: la ortiga dioica u ortiga mayor y la ortiga picante (Urtica urens) u ortiga menor. La primera puede tener una longitud de 50 centímetros a 1 metro; la segunda es más modesta, rara vez alcanza los 50 centímetros.

Estamos ocupándonos —para que las cosas queden bien claras— de la ortiga común, en sus dos versiones (dioica y picante). El período ideal para su recolección es el verano. Lógicamente, no hay que hacerlo con las manos desnudas, sino proveerse de unas tijeras y sobre todo de un par de guantes.

¿Lo sabíais?

¿Sabíais que la infusión de ortiga fresca en agua caliente durante un día se convierte en una bebida de color oscuro, olor fuerte, nutritiva y refrescante al mismo tiempo, que entre otras cosas, gusta mucho al ganado?

La ortiga es adecuada especialmente para los caballos, los burros y los rumiantes en general. Todos estos animales la prefieren seca y triturada. A propósito de animales, o mejor de ganado, ¿sabíais que un especialista en forraje sostenía que el valor nutritivo de la ortiga es de 48 unidades contra 38 del heno? ¿Sabíais que los pollos, las ocas, los patos y los pavos se vuelven locos también por las hojas de ortiga secas y pulverizadas?

¿Sabíais que para que vuestros caballos gocen de una excelente salud, y para proporcionarles un pelaje reluciente y suave, es aconsejable añadir a la avena un buen puñado de ortiga fresca cortada en pedacitos?

Una noticia curiosa para los interesados por los horóscopos: la planta de la ortiga es la planta de Venus. Simboliza y favorece la lujuria, y ¡hasta la inmortalidad!

Mességué cita el caso de un viejo amigo suyo, impenitente mujeriego, que vivió hasta los cien años pasando de una cama a otra y que se “recargaba” sexualmente… ¿cómo? Revolcándose en las ortigas. Parece ser que esta terapéutica silvestre es eficaz para ciertas actividades.

Por otra parte —seguramente tampoco sabíais esto—, Petronio nos habla de una sacerdotisa que, para dar vigor a los hombres, sobre todo a los ancianos, los azotaba con un ramo de ortigas “debajo del ombligo, en los riñones y en las nalgas”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *