Propiedades y beneficios del Majuelo y la Malva

Propiedades y beneficios del Majuelo y la Malva

Majuelo o Espino Blanco

Hay comarcas que, en primavera, aparecen enteramente cubiertas de espinos blancos. Mirad bien el majuelo en primavera; es completamente blanco. Luego, contempladlo en otoño, y lo veréis cargado de frutos rojos.

El majuelo es una planta muy conocida, que crece en Europa central y meridional. Se presenta como un gran arbusto, con ramas espinosas y flores espaciadas. La floración es muy breve. Las flores deben cogerse cuando están aún en capullo, al principio de su eclosión; luego, los pétalos se separan mientras son pues tos a secar.

Al majuelo le gustan los setos: en ellos tiene su morada predilecta. Mientras existan setos, habrá majuelos.

Esta planta forma parte de las hierbas llamadas “tranquilas”, en el sentido de que aplaca las tensiones e invita al sueño. Esta es la razón de que en ocasiones, tal vez con cierta malicia, se le adjudique el apodo de “el gorro de dormir”.

Propiedades y beneficios del Majuelo y la Malva

Propiedades y usos de la Malva

Su nombre significa “mal, vete”, es decir “mal que me persigues, vete”. La Malva silvestris, malva silvestre o malva mayor, crece en los terrenos ricos en nitratos, a lo largo de los senderos y en los terrenos baldíos.

Es una planta bienal, con flores de 2 ó 3 centímetros todo lo más, de color rosa violáceo veteado de violeta, con tres o cuatro pétalos más largos que el cáliz.

Las hojas palmilobuiadas contienen la flor y se abren completamente cuando ésta hace eclosión. La superficie de esta planta es unas veces lisa, otras afelpada. Florece en verano, de junio a agosto.

Sin embargo, hay que fijarse: existen, efectivamente, otras malvas, como la óhalva etmestica (malva menor). Esta se distingue de la silvestris por sus hojas casi redondas, sus flores muy pálidas y su tallo lateral siempre acostado.

Existe también la Alcea, de grandes hojas de color rosa, de unos 5 centímetros de anchura, cuyas hojas inferiores tienen lóbulos anchos y poco profundos, y las hojas superiores de lóbulos estrechos hasta la base.

Todas estas malvas son utilizadas por la medicina con fines terapéuticos. Por lo que a la malva común se refiere, conviene coger sus flores, que, como ya hemos dicho, son de color rosa o violáceo. Se deben secar rápidamente en un granero caliente y seco, y conservarlas al abrigo del aire y de la luz.

Una vez secas, las flores de la malva mayor adquirirán un color azul. Las hojas deben ser cogidas un poco antes de la floración, puestas a secar sobre cañizos y removidas con frecuencia. Las raíces deben cogerse en pleno invierno.

Deben limpiarse cuidadosamente antes de ser puestas a secar. Hay que tener cuidado, porque se pudren con facilidad. En España existen los géneros Malope, Malva, Lavaterai óaqlthaea, Malvella, Hibiscus y Koste- letzkia.

¿Lo sabíais?

Horacio nos hace saber que los romanos consumían la malva como si se tratase de una verdura.

Sembrada en la Antigüedad alrededor de los sepulcros, era propicia a las almas de los difuntos, a los cuales concedía la paz y la serenidad. Era, en efecto, símbolo de dulcedumbre.

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