Hablemos del carvi como especia

El carvi, de la familia de las umbilíferas, es llamado comúnmente comino silvestre. Crece en Europa; florece de mayo a julio; se encuen­tra poco más o menos en los mismos parajes que la zanahoria, a la cual se parece por su raíz y cuyo perfume posee.

Tiene las mismas pro­piedades que el anís y el hinojo: las simientes de carvi son estimulantes, estomacales, carmina­tivas (es decir, facilitan la expulsión de los gases intestinales). El carvi también es antiespasmódico, hasta el punto de que es aconsejado en los estados de ligera alteración nerviosa, los espas­mos de las vías digestivas y las cardialgías.

El carvi es bastante frecuente en la mesa de las regiones del este de Francia, en Alemania y de una manera general en Europa central.

El carvi tiene las misma propiedades que el hinojo

¿Cómo utilizarlo?

En las sopas, los guisos de carne, las choucroutes, en charcutería, con las verduras rellenas y en ciertos quesos. En los países de Europa central se salpica el pan con estos granos. ¿Sabéis lo que es el kummel?

Es un licor de carvi; se obtiene poniendo a macerar a tempera­tura media, durante 15 días, de 40 a 70 gramos de simientes en un litro de aguardiente; segui­damente se filtra, se le añaden 200 ó 500 gra­mos de azúcar cande, y ya está el kummel.

El casis (o grosellero negro) ejerce una acción benéfica sobre el hígado y el bazo; está indicadísima contra la artritis, la gota, la diarrea, la disentería, los reumatismos, las anginas, las paperas… En suma, tiene muchas propiedades. Pero ¿por qué? Porque está com­puesta de proteínas, de azúcares, de sales mine­rales, como potasio, sodio, magnesio, calcio, fósforo, cloro y hierro; también es rica en vita­minas, sobre todo la A, la Bi y la C.

El carvi se puede usar en sopas

Los frutos de esta planta son muy aromáticos

Por tanto, la confitura de casis debe ser preparada cuando los frutos estén en plena madurez. En realidad, la casis, o grosella negra, es mucho más ácida que la grosella roja, por tanto hace falta una buena cantidad de azúcar para hacer la confitu­ra: no es exagerado igualar las cantidades.

Para quien desee un agradable digestivo, nada mejor que el licor de casis. Mezclad el zumo fresco de 1,2 kg. de casis y de un puñado de grosellas con un litro de aguardiente de 18°; agregad la mitad de su peso en azúcar, aromatizad con un poco de canela y clavo.

Roques (1837) aconseja una receta de ratafia de casis mucho más complicada: «Tomad casis bien maduras, 2 libras (1 kilo); hojas de casis, 4 onzas (120 gramos); pétalos de claveles rojos, una onza (30 gramos); canela de Ceilán, una gruesa (4 gramos); aguardiente de 22°; 10 pin­tas (9,5 litros); agua de manantial, una libra; azúcar, 3 libras.

Machacad los frutos y las hojas y dejad en infusión durante un mes todos estos ingredientes. Añadiréis el azúcar disuelto en agua; luego filtraréis el licor para meterlo en botellas.» ¿Qué os parece?

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