Alimentos para NO engordar – Lo nunca contado

Antes de nada comentar que este artículo no trata sobre ninguna dieta para no engordar, este artículo, es más bien una critica a las supuestas dietas milagrosas que prometen perder rápidamente y sin esfuerzo.

las mejores dietas para no engordar

Para leer dietas recomendadas: Dietas para perder peso 

En la jungla de las dietas no sólo se pierde la orientación, sino que se alimenta uno de manera arriesgada si se confía simplemente en los mensajes publicitarios. En esta jungla, hay tantas trampas tendidas al metabolismo que el sueño de la eterna delgadez se convierte en una pesadilla la siguiente vez que vamos a pesarnos.

Por paradójico que parezca, así es: ¡las dietas incluso pueden hacer engordar! Los estudios clínicos y la dolorosa experiencia cotidiana de millones de personas demuestran que no podemos abusar de nuestra alimentación como si se tratara de una herramienta, utilizada exclusivamente para domar al cuerpo.

La báscula en el cuarto de baño, que en muchas personas decide hoy sobre el sentimiento de la propia estima y sobre la alegría de vivir, únicamente señala la pérdida de peso. ¡Y esto es alevoso! Así, muchos éxitos que desencadenan una gran alegría cuando se pierde peso, en realidad son un fracaso si se basan exclusivamente en la pérdida de agua y la degradación de las valiosas proteínas corporales. Los odiados “michelines” siguen repletos.

Dietas para no engordar son un fracaso

Si dispusiéramos de un instrumento de medición sencillo que indicara durante la dieta la cantidad de grasas que realmente desaparece, quedaría bien pronto de manifiesto que la mayoría de estas dietas son un fracaso. Pero en la báscula todas parecen funcionar. El que ha seguido ese régimen debe cargar después con las consecuencias del descalabro, pues al final, vuelve a recuperar peso.

Está bien explicar, verificar y evaluar con sentido crítico las dietas más conocidas recurriendo a los conocimientos de la dietética. Está bien exponer los principios de la nutrición humana de forma concreta y comprensible, que cualquiera pueda entender.

Es algo que debemos agradecer al autor, Klaus Oberbeil. Y está especialmente bien cuando al comienzo de las dietas se encuentran las palabras críticas de Susanne Mersmann, que desautorizan de manera rotunda la euforia por estos regímenes.

Las dietas más famosas

Desde que apareciera en escena Twiggy, en 1966, las dietas milagrosas se han convertido en una de las mercancías preferidas en el país de Jauja. Su infinita diversidad, que aumenta semana a semana, indica ya que no hay ninguna receta patentada. Son siempre pequeñas variaciones sobre un mismo tema y, sobre todo, son enormes promesas del tipo de “Diez kilos en diez días – Adelgace comiendo”.

Sus refutables fundamentos “dietéticos” (la grasa crea grasa, así que sólo han de comerse hidratos de carbono; la grasa funde la grasa, así que sólo comer grasa y nada de hidratos de carbono) mueven a risa si no fuera por lo tristes que son los resultados a largo plazo. ¿Por qué no puede comprarse una buena figura en un mundo donde todo puede comprarse?

El error comprensible de que con unos pocos días de hambre tanto el hombre como la mujer puedan adquirir la figura con la que sueñan, olvida que la humanidad ha sobrevivido a lo largo de una historia caracterizada casi siempre por la escasez de alimentos y el hambre. Uno de los antojos preferidos y salvadores de la naturaleza es que se pueda existir incluso con falta de calorías.

Alimentos para no engordar

Evidentemente, no es la escasez la que hace enfermar al ser humano sino más bien el exceso, al que el cuerpo es incapaz de adaptarse por falta de entrenamiento. Quien descuida su alimentación, pierde la gran oportunidad del bienestar físico y psíquico que se nos ha concedido.

Las vitaminas, los minerales, los oligoelementos, las grasas y los aminoácidos, la fibra, los hidratos de carbono…, son todas ellas sustancias que desempeñan una función específica en el organismo.

Por el contrario, quien contempla su alimentación sólo tras las “gafas de las calorías”, se nutre de modo defectuoso. Uno de los métodos de adelgazamiento preferidos es comer la mitad de todo y reducir también el aporte de calorías a la mitad.

Nutrición y dietas

Los enormes trastornos que se producen con este procedimiento los ha investigado científicamente el profesor de dietética estadounidense Ancel Keys, que sometió en 1950 a media ración durante seis meses a 36 hombres sanos: humor depresivo, pérdida de concentración, trastornos sexuales, ataques de hambre irrefrenables, etc. Con esta dieta se afecta de modo intenso al metabolismo.

Hay que contar con la aparición de efectos secundarios, en medida tanto mayor cuanto más desequilibrada y pobre en nutrientes sea esa dieta. Ninguna persona en su sano juicio se tragaría un medicamento que no haya sido estudiado, simplemente porque tiene buen aspecto y es barato. Lo mismo es aplicable a las dietas para no engordar. 

Trucos para no engordar dieta

Junto a la respiración, la alimentación es el contacto más intenso que tienen los seres humanos con su medio ambiente. Por desgracia no existen disposiciones legales que prohíban dar consejos referentes a una alimentación desequilibrada y falsa.

La dolorosa experiencia ha de pasarla uno mismo. Por ese motivo es tan importante este blog, pues hay indicios con fundamento que advierten contra las dietas que sólo dan alabanzas y nos prometen “la parábola de los talentos”. Simplemente no debemos tragarnos todo lo que se ensalza.

La lectura de este blog de las dietas pone en guardia contra los fracasos y los trastornos alimentarios.

 

 

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